EL ONLINE Y LA PANDEMIA

Lo online es el oráculo moderno, ante el cual no valen rebeldías, sólo la sumisión callada y triste: “No hay turno”. “En este momento todos nuestros operadores están ocupados” y por fin... “su turno es para el 29 de septiembre, 10.45”. “Es dentro de un mes, pero mire que...”. “Pipipí, concluyó su tiempo”. El celular reemplazó la palabra. El contacto, hoy, sin pensar y con sólo apretar “enter” podés mandar frases ya hechas para saludar en Navidad, para dar el pésame, para decir te quiero, para saber cuánto es 4x2, y se fue perdiendo la comunicación y ahora apareció esto otro, favorecido por la pandemia como un sustituto del diálogo y se va a quedar para siempre. Imaginemos un futuro, no lejano, de seres humanos alineados detrás de “zoom” dirigidos por Google, Facebook, Youtube, es decir la tecnología que fue creada para ayudarnos se adueñará del planeta, que no será ya de los simios sino de xxhnmkkk piiiiiiiiiiiiiiiii. Siguiendo con el ejemplo del turno para sacar la tarjeta azul -necesaria para que el pobre Corsa sea manejado por tu hijo-, y bueno, hasta que llegase el 29 aprendimos a jugar a la canasta, a tejer al crochet. Llegó el 29, después de revisar una y mil veces los papeles, de cargar los amuletos de la suerte, de ir a la parroquia San Juan Bosco y rezar desde afuera -porque todavía no se puede entrar a las iglesias-, vamos al Registro de la calle Monteagudo al 200. ¡Ah! ¡Qué alegría! Amables, revisan, pasamos por la caja a pagar los $ 1.000; cumplida esta formalidad volvemos, la señorita amable certifica mi firma, sella y guarda los papeles. Y uno en la ventanilla, sonriente de oreja a oreja, espera la cédula azul. “Terminó su trámite, señor”. “¿Cómo? ¿Y la cédula azul?”. “Ah, para eso va a tener que sacar otro turno y venir a retirarla”. “Pero si usted tiene todos los papeles; sólo tiene que imprimir la cédula azul...”. “Así es... ¡Que pase el que sigue!” . Y te vas creyendo que es todo una broma y que tal vez antes de cruzar el umbral te llamen de vuelta. Pero, nada. ¿Cómo les explico a los policías municipales que te piden todo, que no tengo la cédula?

Antonio Beco Salazar Salazar

becosalazar@hotmail.com

PLAZA URQUIZA

Haciéndome eco de la carta del lector Omar Assaf sobre la Plaza Urquiza (02/10), deseo, respetuosamente, agregar algo más a sus observaciones: 1- En los últimos años las tormentas de verano derribaron algunos de los añosos árboles con que contaba la plaza, los que jamás fueron reemplazados. 2- Hace unos 10 años, y luego de estar completamente vallada largo tiempo, la plaza fue refaccionada a nueva y quedó muy bella, belleza que duró muy poco tiempo, porque es evidente que, por lo menos en lo que se refiere al embaldosado de las anchas y hermosas veredas, se utilizaron materiales de muy mala calidad, pues no se comprende que, sólo 10 años después, haya tantas baldosas flojas, rotas o inexistentes, tal como afirma el Sr. Assaf. 3- El inmenso “patio de tierra” en que se ha convertido, se debe no sólo a que el municipio no se ocupa de sembrar pasto ni plantas florales, sino al hecho de que los ciudadanos que desconocen que “el derecho de cada uno termina donde comienza el de los demás” llevan sus mascotas para que hagan sus necesidades fisiológicas, y además de no ocuparse de levantar las mismas, sueltan las correas, mientras ellos conversan o se ocupan, absortos, de sus celulares, y los animalitos corretean, jugando o peleando, en ese inmenso patio de tierra, lo que además es un peligro para los caminantes, especialmente personas mayores. Y ni hablar de ponerles bozal, como exige la normativa en vigencia que nadie cumple ni hace cumplir. 4- En ese inmenso patio de tierra, además, se juegan, casi diariamente, partidos de fútbol entre niños o jóvenes, lo que también constituye un peligro para niños y adultos, pues esos “jugadores” no parecen tener la más mínima noción de que no están en una cancha de fútbol, sino en una plaza pública. En cualquier ciudad bien ordenada y civilizada del mundo las plazas públicas no funcionan como canchas de fútbol, pues un pelotazo con violencia hasta puede causar la muerte de una persona. 5- Como frutilla del postre debo decir que las caminerías de la plaza también son transitadas, a toda velocidad, por motociclistas, ante la mirada impávida, indiferente y ausente de los cadetes de policía asignados al lugar, que siempre están enfrascados en charlas grupales o en chatear con sus celulares. Como queda aquí expuesto, esa otrora bella plaza ya dejó de ser un lugar plácido y tranquilo para disfrutar.

Ana Raffo

25 de Mayo 950

San Miguel de Tucumán

DUELE EL NIVEL DE POBREZA

“En pobreza, Tucumán sintió más la recesión que la pandemia” (Marcelo Aguaysol); “La pobreza eterna” (Victoria Giarrizzo). LA GACETA 01/10. En correlación a las notas de los periodistas antes mencionados, es impactante la crisis económica que empobrece a familias en todo el país, con mayor dureza en las condiciones de vida de niños y adolescentes. Esta es la pobreza que más duele; más de la mitad de los chicos del país son pobres. En el Gran Tucumán-Tafí Viejo, según informa el Indec, la pobreza es del 41,5% y de indigencia el 8,1%. Es necesario revertir en forma urgente esta situación, con políticas públicas que eviten que se siga hipotecando el futuro de los chicos. No debemos mentirnos, duelen la pobreza y la indiferencia. La pobreza en nuestro país es un escándalo; en la Argentina, donde hay tantas riquezas, tantos recursos para dar de comer a todos, es imposible entender que haya tantos niños que pasen hambre, tantos niños sin educación, tantos pobres desamparados viviendo en “casas” de cartón y plástico. Duele el alma, revuelve las tripas, enterarse de niños desnutridos y que mueren a causa de enfermedades; mientras algunos comen (¿festejan?) con abundante asado y vino (pese a la cuarentena). No debemos mentirnos: los pobres se mueren antes de tiempo. Ya hace cinco años, el periodista Federico van Mameren en su artículo (LA GACETA, 06/05/15) se refería en forma sustancial a los casos de desnutrición infantil que sobreviven mal en nuestra provincia, el “Jardín de la República”, que ocupa el podio de la vergüenza cuando observamos a algunos personajes de corazones negros de madera, a los cuales les es imposible palpitar ni mucho menos tener sentimientos solidarios; la esperanza de los más vulnerables desaparece y abandonan con dolor e impotencia su dignidad.

Pablo José Giunta

pjg1940@yahoo.com.ar

TARIFA DE ENERGÍA (I)

Ahora que se puso en el tapete la cuestión de la suba de las tarifas del agua y del gas y la correcta determinación del Gobierno de la Provincia de frenar hasta enero estos aumentos creo que sería oportuno que los señores legisladores presenten un proyecto de ley para establecer la tarifa social para la luz para jubilados que cobran la mínima y para personas discapacitadas. Tucumán es una de las pocas provincias del país que no tiene este beneficio. Que los legisladores se pongan las pilas.

Rafael Horacio Cruz

José Manuel Estrada 772

San Miguel de Tucumán

TARIFA DE ENERGÍA (II)

A la luz de la crítica situación económica del país (caída del PBI; caída de la actividad productiva; caída del consumo; altos índices de desocupación) y de la particular situación de la provincia, la respuesta necesariamente debe ser negativa. Un cuadro tarifario creciente en una economía de recesión, producto de una crisis mundial como efecto de la pandemia que sufre el mundo y en una provincia con niveles de ingreso por debajo de la media nacional, resulta una contradicción. Si la proyección del consumo de los usuarios residenciales (T1R) durante el período estival responde a aquellos que pretende cobrar EDET, resultaría casi imposible pagar el servicio, resultando que muchas familias se verían obligadas a destinar una porción importante de sus ingresos para abonar la luz en detrimento de otras importantes necesidades. Ante esta situación, no será suficiente ni el uso racional de la energía ni el loable y necesario congelamiento de tarifas establecido por nuestra Legislatura, hasta el 31/12/20. Tampoco resultará una solución la engañosa tarifa social tal como está considerada, por cuanto la misma no beneficia a un gran número de familias que en su consumo exceden el gasto de 200 kwh bimestrales estipulado por el Acta Renegociación Integral. Mención aparte merece la actuación del Ersept, que lejos está de regular ecuánimemente, la relación empresa-consumidores, para lo que fue creado ante la situación de inferioridad de estos últimos, que ni siquiera son escuchados en las inútiles audiencias públicas para la fijación de tarifas. Deberá este organismo ser más riguroso en el estudio de los costos del VAD (valor agregado de distribución) presentados por EDET, ya que en la fórmula que presenta incluye índices de muy difícil comprobación, tales como “transporte”, “informática”, “combustible”, los que nos acercan a un parámetro dolarizado de la distribución. Sugiero que la fórmula polinómica presentada por EDET sea analizada, a título de consulta y colaboración, por la cátedra de Costos de la Facultad de Economía y Ciencias Exactas dela UNT para contar con mayor claridad y transparencia. Que controle la falta de comunicación en tiempo al usuario de los aumentos tarifarios cuyo incumplimiento viola la Ley de Derechos al Consumidor; proceda no sólo al análisis de los números presentados por la empresa sino también a los datos de la realidad antes de aprobar cualquier cuadro tarifario ello en base al principio de razonabilidad; aconseje un nuevo tratamiento por parte de la Legislatura de una renegociación contractual, ante el desfasaje tarifario al que nos encontramos sometidos los tucumanos. El acceso a los servicios públicos de luz, agua y gas es derecho esencial, considerado por los tratados internacionales como derecho humano; su violación o no permitir su accesibilidad es contrario a los principios elementales que hacen a la condición y dignidad de las personas.

Jorge A. García Mena

Jgarciam_25@yahoo.com

VOLVER A VIVIR EN PAZ

La pandemia produjo un desgaste social difícil de revertir. El miedo al contagio desespera y se suma una economía en la que todo aumenta. El ciudadano común no tiene accesos a los datos de ética pública; a la Justicia le cuesta despolitizarse y la impunidad reina en la pobreza que crece. Nuestra juventud carece de oportunidades laborales y cobertura social, los niños y los ancianos sufren la cultura de la indiferencia. Señores, basta ya, la situaciones no da para más es hora de trabajar pensando con la mente y el corazón para un país libre con fuentes digna de trabajo, con derechos de igualdad, con salud y educación libre, con salida laboral. Trabajar y dar ejemplo, como lo están realizando la sanidad, el personal de limpieza, los recolectores de residuos y los bomberos. Señores, todos somos hijos de Dios, tenemos el derecho de soñar con volver a vivir en paz por el bien de nuestra sociedad.

Pedro Castaño

pedrin_ppc_concep@hotmail.com